La importancia de la comunicación no verbal - Carmen Merino, Mi Cambio de Imagen
11 de diciembre del 2019
22:25 PM

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La comunicación no verbal supone un 65% de la información que transmitimos.

Y nuestra imagen es un todo, no solamente nuestra manera de vestir.

La forma de expresarnos al hablar dirá mucho de nosotros, el tono de voz, las pausas, el ritmo y la velocidad al hablar identificará gran parte de nuestra personalidad.

Prestaremos atención a los componentes de este factor asociado al lenguaje no verbal:

  • El tono de nuestra voz relaciona lo que sentimos con lo que verbalizamos.
  • El ritmo es nuestra fluidez verbal, tan malo es hablar muy muy deprisa que lentamente lentamente.
  • Con el  volumen podemos dar énfasis a nuestra comunicación, por lo que un volumen bajito indicará timidez y al contrario un volumen alto puede implicar seguridad e incluso autoridad.
  • El timbre de voz hace distinguir a unas  personas de otras.

Los silencios también manifiestan comunicación no verbal a pesar de la ausencia, como puede ser deseo, tristeza, alivio..todo dependerá de la situación en la que se está inmersa.

Nuestro espacio personal y como nos manejemos ante él, tendrá un gran significado.

Cuidaremos en cada momento lo que queramos comunicar y transmitir tanto con nuestra imagen exterior, como con la comunicación verbal y no verbal.

Por eso cuando comunicamos también es muy importante lo que transmitimos con nuestra postura, con los gestos que efectuamos, el movimiento de manos e incluso las miradas.

Con la expresión facial podemos transmitir alegría, tristeza, miedo, enfado, asco, desprecio e incluso sorpresa.

En cuanto a las miradas hemos de distinguir entre las miradas efectuadas en un ambiente laboral del resto, porque en un ambiente de trabajo la mirada no ha de caer por debajo del nivel de los ojos de la persona con la que estamos manteniendo una conversación.

El caso contrario ocurrirá con una mirada social.

Otra cosa es esa mirada intima, donde los ojos recorren de arriba a bajo el cuerpo de la otra persona.

 

Si a todo esto añadimos la postura y los gestos, sobre todo con las manos, formaremos un conjunto  en la manera que nos mostramos hacia los demás y hacia nosotros mismos, todo ello formará parte de nuestra Imagen Personal.